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jueves, 15 de junio de 2017

Impresionante carta de una alumna de Bachillerato

No me resisto a adjuntar esta carta de una alumna de Getafe, que tenía en el correo y me he encontrado haciendo limpieza. Es una carta del año 2011, no sé si decir en la fase dura de la crisis, porque me da la sensación de que las cosas no han cambiado en demasía. Fijaos en la claridad de la exposición y en la ausencia de faltas. Me emociona que todavía haya gente así por el mundo. 

La carta dice así:

"Estos días han circulado por internet multitud de cartas abiertas de profesores tratando de explicar que no son dos horas, que no son ellos los más perjudicados. Que somos nosotros. Me indigna ver cómo todo su esfuerzo no sirve para nada en cuanto algún político deja caer frente a los medios que son unos vagos y que sus protestas se deben a esas dos horas que no dejan de mencionar. Nos manipulan como quieren, sus medias verdades aparecen en las primeras planas de sus periódicos mientras los hechos, las cifras objetivas, quedan sepultadas bajo sus artimañas electorales.

Así que me gustaría compartir mi versión como alumna de secundaria de la escuela pública. No creo en partidos políticos ni me importa a quién le bajen el sueldo o le suban dos horas, me importa mi futuro y el de mi generación.

Hace una semana que comencé 1º de Bachillerato en un instituto de Getafe. No es una mala zona, no hay mucha pobreza y sé que debo considerarme afortunada. No puedo imaginar cómo está la situación en otros institutos de zonas más pobres aquí mismo, en Getafe. No sé si creerme las cosas que me cuentan sobre más de 40 alumnos hacinados en aulas sin material, con profesores más preocupados por salir vivos del aula que por conseguir un buen nivel.

En el mío somos 30, 37 y 33 alumnos de 1º de Bachillerato en las 3. Pensába-mos que habría 4 clases, porque hay cuatro opciones de Bachillerato, pero las letras puras (Griego y Latín) han sido desterradas. La profesora de Latín nos decía que estaban protegidas por ley, así que no entiendo cómo ella, junto con mis compañeros que querían estudiarlas, se han tenido que marchar del instituto.

Esta semana no hemos dado prácticamente clases útiles, mi instituto está sumido en el caos. Hemos cambiado de tutor un par de veces por los desajustes en los horarios. Al no haber clase de tutoría no hemos podido elegir delegado, el que se encarga de cerrar el aula con llave durante los recreos, por lo que debemos llevar siempre encima la mochila para evitar los robos. No hay profesores de guardia para vigilar a los alumnos que están solos cuando algún profesor falta, ni siquiera a los más pequeños, recién llegados a secundaria. Los horarios son provisionales, cualquier nuevo cambio ordenado desde la Administración trastoca las clases de todos y exige rehacer toda la organización.

Tengo tres profesores, de lengua, mates e inglés, que en realidad son "medios" profesores. Trabajarán media jornada en mi instituto y la otra media en otro, aunque el descontrol es tal que todavía no han mandado ninguno desde la Administración. Mientras tanto estamos parados durante estas tres horas, o a veces nos juntan en el aula grande a los tres bachilleratos (los 100 alumnos) con un solo profesor para que no perdamos el tiempo. Ni siquiera sabemos en qué grupo de matemáticas estaremos porque los profesores no pueden ponerse de acuerdo en qué sistema usar para dividir los grupos hasta que llegue el que falta. ¿Que tenemos peor nivel que la privada? ¿Acaso creen que en la privada se pierden tantas horas de clase por temas así, que tienen el mismo material, la misma treintena de alumnos por clase?

Los 'desdobles' de las únicas dos optativas que el instituto ha podido ofertar tienen, de nuevo, 30 alumnos por desdoble, incluida Ampliación de inglés oral. ¿Qué tal creen ustedes que funciona una clase de inglés oral con 30 alumnos? Tenemos oportunidad de hablar 1 minuto y medio cada alumno.

Me indignan las mentiras descaradas de Aguirre. Sí que ha habido recortes, lo notamos todos los alumnos, la precariedad y el descontrol generado por la falta de profesores. Todos están dando más de lo que pueden y aun así no es suficiente, no dan abasto con tanto por hacer en pleno inicio de curso escolar y tan pocos recursos.

Mis profesores no trabajan 20 horas. Nos dan 20 horas de clase y luego nos vigilan en el recreo, dan clases de apoyo, se encargan de cubrir las faltas de otros profesores, preparan las clases siguientes. Responden las dudas después de la hora de salida, se quedan ayudando a los alumnos que van peor en sus horas libres. Nos llevan a excursiones, a campeonatos de matemáticas, a concursos de poesía. Llegan los lunes a primera hora con ojeras de haberse quedado de madrugada corrigiendo. Les he visto en la manifestación hoy mismo, junto a sus alumnos, luchando por nuestro futuro. A pesar de todo el caos, las horas perdidas, la falta de material, ellos siguen siempre al pie del cañón, con su pizarra vieja y sus tizas (no todos tenemos la suerte de tener las pizarras digitales de la privada).

Estoy orgullosa de mi instituto y de mis profesores, que me han enseñado a no rendirme y a luchar por mi futuro. Gracias a la escuela pública este año pude optar al Bachillerato de Excelencia en el San Mateo (quedé entre los 50 mejores del examen para el premio extraordinario de la ESO, aunque por supuesto no gané: nadie de la zona sur ganó), pero he decidido seguir en mi instituto público sin presupuesto, que es el que ha hecho que quedase entre esos 50 mejores.

Así que no me voy a callar mientras nos arrebatan la educación pública y nos condenan a una sociedad de clases sin posibilidad de ascender. Si los ricos son los únicos con acceso a educación, los pobres siempre seguirán siendo pobres, eso aprendemos en clase de historia. Tal vez unos cuantos políticos deberían dejarse de propaganda y trapicheos y volver a la escuela a estudiar el Antiguo Régimen, las revoluciones y el movimiento obrero, antes de repetir los mismos errores del pasado."


M. L. G.


Una alumna del IES José Hierro


miércoles, 14 de junio de 2017

Cuestión de enfoque

El otro día se lo decía a mis alumnos de la ESO: Soy la voz que clama en el desierto o el sembrador de la parábola? Eso es algo que escapa a mi conocimiento, pero sí soy el único responsable de sentirme el uno o el otro. Y la cosa cambia. Radicalmente.

Y en lugar de sentirme como el primero, y pensar que todo esfuerzo es vano y estéril, considero que la fuerza de la palabra puede tener una importancia extraordinaria, aun sin ser del todo conscientes de ello, y que muchas veces recordamos precisamente aquellas anécdotas que nada tenían que ver con la materia que impartía un maestro, y que son precisamente esas cosas las que MARCAN LA DIFERENCIA. 

Eso es lo que algunos llaman "dejar huella", y eso es lo que puede dar aliento a nuestra tarea.

Soy consciente de que, desde que comenzó mi andadura en este mundo de la docencia, es mucha la huella que han dejado tantos alumnos en mí, y también la que yo he dejado en ellos. 

Y tú, ¿a qué aspiras en la vida? ¿Quieres ser la "voz" o el sembrador?

He aquí un artículo que me parece muy conveniente lectura; pero que no se quede en un bienintencionado deseo. He ahí la difícil cuestión.



miércoles, 7 de junio de 2017

La emotiva carta de una profesora con vocación


   Es evidente que no todos los  docentes ponemos el mismo empeño en nuestra tarea. Las causas son tantas casi como docentes hay, por más que tendamos siempre a la generalización y a agrupar en categorías (es decir, PREJUICIOS). La extensión de la carta evidencia que a esta mujer le gusta y le importa su trabajo.

   Esta es una carta publicada por el periódico Washington Post, escrita por una profesora y dirigida a un padre o madre imaginario que está preocupada por “ese” niño/a que siempre molesta en clases, que es hiperactivo o agresivo. 

  En una emotiva misiva (para los de la LOGSE, carta), la educadora canadiense Amy Murray explica a ese padre/madre todos los problemas por los que podría estar pasando ese niño/a que lo hacen ser como es y hacer lo que hace. Además, expone cuál es su labor como educadora para acompañar al niño/a y a su familia en el proceso y pide comprensión (algo que escasea cada vez más en nuestra sociedad).

  Amy Murray ha sido educadora en aula durante 7 años, 5 de ellos en Educación Infantil, y docente fuera del aula docente durante 10 años. Es decir, que algo debe de tener esta persona, pues no es una trayectoria excesivamente larga; sin embargo, es suficiente cuando se tienen las ideas y la vocación claras.

 Actualmente, trabaja por segundo año en la administración de un aula de educación infantil, donde es encargada de supervisar a unos 200 estudiantes menores de 6 años (nada menos). 

 Aquí va la carta...




  Querido Padre:


  Lo sé. Estás preocupado. Cada día, tu hijo llega a la casa con una historia sobre ESE niño. El niño que siempre está golpeando, empujando, pellizcando, arañando y quizás incluso mordiendo a otros niños. El que siempre tiene que sujetar mi mano en el pasillo. El que tiene un espacio especial en la alfombra, y que a veces se sienta en una silla en vez de en el suelo. El que tuvo que dejar el rincón de los bloques porque los bloques no son para que los tiren. 


  El que escaló la cerca del jardín exactamente cuando le decía que se detuviera. El que derramó la leche de su vecino por una rabieta. A propósito. Mientras yo le miraba. Y luego, cuando le pedí que limpiara, sacó todas las toallas de papel del dispensador. A propósito. Mientras yo le miraba. El que dijo esa palabrota en clase de educación física. 


   Te  preocupa que ESE niño esté distrayendo a tu hijo de la

experiencia de aprendizaje.

  Te preocupa que tome mucho de mi tiempo y energía, y que tu hijo no reciba su justa cantidad. Te preocupa que realmente vaya a hacerle daño a alguien algún día. Te preocupa que ese “alguien” vaya a ser tu hijo. Te preocupa que tu hija vaya a empezar a ser agresiva para obtener lo que quiere. Te preocupa que tu hijo vaya a quedarse atrás académicamente porque puede que yo no note que tiene problemas para sujetar un lápiz. Lo sé.

  Tu hijo, este año, en esta clase, a esta edad, no es ESE niño. Tu hija no es perfecta, pero generalmente sigue las reglas. Es capaz de compartir los juguetes pacíficamente. Ella no da vuelta los muebles. Levanta su mano para hablar. Ella trabaja cuando es hora de trabajar, y juega cuando es hora de jugar. Se puede confiar en que vaya directamente al baño y vuelva sin causar ningún problema. Ella piensa que las palabrotas son “estúpido” y “caca.” Lo sé.

   Lo sé, y estoy preocupada también.

  Verás, me preocupo todo el tiempo. PorTODOS ellos. Me preocupo por cómo sujeta tu hijo el lápiz, y cómo dice ese otro niños las letras, y la timidez de ese pequeño, y por la bolsa del almuerzo sistemáticamente vacía de ese otro. Me preocupa que la chaqueta de Gavin no le abrigue lo suficiente, que el papá de Talitha le grite por hacer la B al revés. Muchos de mis viajes en coche y duchas se consumen en esas preocupaciones.

  Pero lo sé, quieres hablar sobre ESE niño. Porque las Bs al revés de Talitha no van a ponjerle a tu hijo el ojo morado.

  Yo también quiero hablar sobre ESE niño, pero hay muchas cosas que no puedo decirte.

  No puedo decirte que le adoptaron de un orfanato a los 18 meses.

  No puedo decirte que él está sometido dieta de eliminación por posibles alergias a la comida, y que por eso tiene hambre TODO EL TIEMPO.

  No puedo decirte que sus padres están pasando por un horrible divorcio, y que ella ha estado viviendo con su abuela.

  No puedo decirte que estoy empezando a preocuparme de que su abuela beba…

  No puedo decir que su medicación para el asma le pone inquieto.

  No puedo decirte que su mamá es madre soltera, y que por eso la niña está en la escuela desde que abre, hasta el momento en que cierra, y que el viaje de la casa a la escuela dura 40 minutos, así que la niña duerme menos que la mayoría de los adultos.

  No puedo decirte que él es testigo de violencia familiar.

 Está bien, dices. Entiendes que no puedo compartir información personal o familiar. Solo quieres saber qué estoy HACIENDO sobre el comportamiento de ESE Niño.

   Me encantaría decirte. Pero no puedo.



  No puedo decirte que recibe servicios de logopedia, que una evaluación mostró un atraso en el lenguaje severo, que el terapeuta siente que su agresión está conectada a su frustración por ser incapaz de comunicarse. 

 No puedo decirte que me junto con sus padres CADA semana, y que ambos con frecuencia lloran en esas reuniones. 

  No puedo decirte que la niña y yo tenemos una señal secreta para que me pueda decir cuando necesita sentarse sola por un rato.


  No puedo decirte que él pasa su tiempo de descanso sentado en mi regazo porque “me hace sentir mejor escuchar su corazón, profesora.”

  No puedo decirte que he estado meticulosamente siguiendo sus accidentes agresivos durante 3 meses, y que ha bajado de 5 incidentes al día a 5 incidentes a la semana.

 No puedo decirte que la secretaria de la escuela ha aceptado que pueda enviarlo a la oficina a “ayudar” cuando noto que necesita un cambio de ambiente.


  No puedo decirte que me he parado en una reunión de profesores y que, con lágrimas en mis ojos, he ROGADO a mis colegas que no lo pierdan de vista, que sean amables con ella cuando estén frustrados porque golpeó a alguien DE NUEVO, y esta vez, JUSTO EN FRENTE DE UN PROFE-SOR.


  Lo que pasa es que hay TANTAS COSAS que no puedo decirte sobre ESE Niño. No puedo ni decirte las cosas buenas.



  No puedo decirte que su trabajo de la sala es regar las plantas, y que lloró con el corazón roto cuando una de las plantas murió en las vacaciones de invierno.

  No puedo decirte que le da un beso de despedida a su hermanita, y que le susurra “eres mi cielo” antes de que su mamá se la lleve en el coche.

  No puedo decirte que sabe más sobre tormentas que la mayoría de los meteorólogos.

  No puedo decirte que con frecuencia ofrece su ayuda para afilar los lápices durante el recreo.

  No puedo decirte que acaricia el pelo de su mejor amiga durante la hora de descanso.

  No puedo decirte que cuando un compañero está llorando, él corre a él  con su peluche favorito del rincón de lectura.

  La cosa es, querido padre, que sólo puedo hablarte sobre TU hijo. Así que, lo que te puedo decir es:

  Si, en cualquier punto, TU hijo, o cualquiera de tus hijos, se convierte en ESE niño…

  No voy a compartir tus cosas personales de familia con los otros padres de la clase.

 Voy a comunicarme contigo frecuente, clara, y amablemen-te.

  Voy a asegurarme de que haya pañuelos cerca en todas nuestras reuniones, y si me dejas, voy a tomar tu mano cuando llores.

  Voy a abogar por tu hijo y familia para que reciban la mayor calidad de servicios de especialistas, y voy a cooperar con esos profesionales todo lo que se pueda.

  Voy a asegurarme de que tu hija recibe amor y afecto extras cuando más lo necesite.

 Voy a ser una voz para tu hijo en nuestra comunidad escolar.


 Voy a, no importa lo que pase, continuar buscando y encontrando las cosas buenas, increíbles, especiales y maravillosas de tu hijo.


 Voy a recordaros a él y a TI esas cosas especiales y maravillosas, una y otra vez.



 Y cuando algún otro padre se acerque a mí, con preocupaciones sobre TU hijo… le diré todo esto, una vez más.

  Con mucho amor;

  La Profesora Amy Murray.

jueves, 1 de junio de 2017

Hermosísimo poema de Walt Whitman

                   "NO TE DETENGAS"

        Un hermosísimo poema de Walt Whitman

Walt Whitman fue un maestro de la lítica de verso libre y marcó con su estilo innumerables poetas de las generaciones que vinieron después. Un autor polémico y que siempre hizo gala de llevar una vida muy intensa, ya que fue poeta, enfermero voluntario, ensayista, periodista y humanista estadouni-dense. 

 

Su obra es una de las más representativas de toda una época en Estados Unidos. Representa una transición entre el trascendentalismo y el realismo filosófico, puesto que Whitman incorporó a ambos estilos dentro de su prolíficas obras poéticas. Además de ser considerado uno de los escritores norteamericanos más influyentes, el poeta fue censurado y criticado duramente por la abierta sexualidad que desprendían los contenidos de su libro Hojas de hierba, que en su época llego a ser calificado como obsceno y hasta pornográfico por contener referencias explícitas a la homosexualidad o bisexualidad del escritor.

 

La poesía de Whitman tiene un espíritu vigoroso y agresivo, que utiliza a los elementos cotidianos como una expresión de lo eterno. Entre sus versos existen temas recurrentes como el hombre, el cuerpo, el sexo, la religión, los animales o la geografía. Una de las virtudes que más se destacan de sus letras es la constante actitud de euforia y alegría, emociones que traslucen sus poemas continuamente y que les dan de una vida y estilos peculiares. 

 

El objetivo de Whitman era dar dignidad a todas las personas, algo totalmente insólito en su época y que marcaba su humanismo. Por esto se oponía firmemente a medidas como la pena de muerte y renegó de prácticas terribles como la esclavitud. Sin él, la poesía moderna no sería la misma, estaría huérfana y carente de vivacidad. 


Por eso comparto "No te detengas", una bellísima obra para que conocer a este genio que aún hoy sigue conmoviendo a millones de corazones en todo el mundo, con una llamada a ver la belleza en todos los seres humanos.

 




No te detengas   



No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,  

sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.

No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.

No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.

Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra,
tú puedes aportar una estrofa.

No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores:
el silencio.

WALT WHITMAN (1819-1892)

 

http://www.elclubdeloslibrosperdidos.org/2016/10/no-te-detengas-un-bellisimo-poema-de.html
 

 https://nadienosentiende.com/


 

 

 


viernes, 12 de mayo de 2017

La advertencia póstuma del pensador Zygmunt Bauman


La advertencia póstuma del pensador Zygmunt Bauman

Me niego a mirar al futuro con aprensión y con una visión negativa de la vida, pero de vez en cuando no está de más escuchar a quienes lo hacen y preguntarnos el por qué.


¿Se han fijado en que las películas y novelas de ciencia ficción se catalogan cada vez más a menudo dentro de las secciones de cine de terror y literatura gótica, es decir, en un futuro tenebroso en el que nadie preferiría vivir? Puede parecer una anécdota, pero para Zygmunt Bauman, uno de los pensadores más influyentes del siglo XX, es el reflejo de que hemos empezado a buscar la utopía en un pasado idealizado, una vez que el porvenir ha dejado de ser sinónimo de esperanza y progreso para convertirse en el lugar sobre el que proyectamos nuestras aprensiones. El sociólogo y filósofo polaco dejó desarrollada esta tesis de la retrotopía (la búsqueda de la utopía en el pasado) en dos escritos, los primeros traducidos al español tras su muerte el pasado enero con 91 años. Son el ensayo Retrotopía, publicado este mes por Paidós, y el texto Síntomas en busca de objeto y nombre, parte de una obra colectiva sobre el estado de la democracia, El gran retroceso (Seix Barral), que llega a las librerías el próximo día 27 y cuenta con nombres como Slavoj Žižek, Nancy Fraser o Eva Illouz.

"El futuro es, en principio al menos, moldeable, pero el pasado es sólido, macizo e inapelablemente fijo. Sin embargo, en la práctica de la política de la memoria, futuro y pasado han intercambiado sus respectivas actitudes", señala. Bauman habla del temor a perder el empleo, a la multiculturalidad, a que nuestros hijos hereden una vida precarizada, a que nuestras habilidades laborales se vuelvan irrelevantes porque los robots sepan hacer -mejor y más barato- nuestro trabajo. En definitiva, miedo porque todo lo que era sólido (parafraseando a Antonio Muñoz Molina) es ahora "líquido", usando el adjetivo que popularizó (e hizo popular a) Bauman.
"Hay una creciente brecha abierta entre lo que hay que hacer y lo que puede hacerse, lo que importa de verdad y lo que cuenta para quienes hacen y deshacen; entre lo que ocurre y lo deseable", señala. Bauman defiende que hemos regresado a la tribu, al seno materno, al mundo despiadado que describía Hobbes para justificar la necesidad del Leviatán (El Estado fuerte que evite la guerra de todos contra todos) y a la más flagrante desigualdad, en la que "el 'otro' es una amenaza" y "la solidaridad se le antoja al ingenuo, al incrédulo, al insensato y al frívolo una especie de trampa traicionera". "El objetivo ya no es conseguir una sociedad mejor, pues mejorarla es una esperanza vana a todos los efectos, sino mejorar la propia posición individual dentro de esa sociedad tan esencial y definitivamente incorregible", lamenta. La filósofa Marina Garcés, profesora en la Universidad de Zaragoza, alaba la capacidad de Bauman para "asumir el fin del pensamiento utópico y sus consecuencias". "No pretende embaucarnos con nuevas y falsas promesas de futuro, sino que intenta comprender qué pasa y qué está pasando tras la era de las revoluciones y sus diversas derrotas", asegura.
Pensador de inspiración marxista, Bauman cita en Retrotopía al filósofo alemán en un par de ocasiones, carga contra los señuelos de la sociedad de consumo de masas y no renuncia al análisis científico de las contradicciones del capitalismo, pero también "recurre a otras herramientas" para ofrecer "una visión en gran angular", explica el catedrático de Filosofía en la Universidad de Barcelona y diputado socialista Manuel Cruz. "La idea de que la materialización de la utopía se ha dejado pasar es un runrún en el pensamiento del siglo XX", pero "en la obra de Bauman hay un esfuerzo por reconocer lo nuevo que trae 'lo nuevo". "Los pensadores que ahora consideramos que supusieron una revolución fueron recibidos con un 'esto ya lo sabíamos'. Hace falta tiempo para que la sociedad entienda lo que tenían de novedad", señala.
En los dos textos póstumos, el filósofo plantea un reto y una -abstracta y poco desarrollada- respuesta. El reto es "diseñar -por primera vez en la historia humana- una integración sin separación alguna a la que recurrir". Hasta ahora, argumenta, lo que ha funcionado es la división entre 'nosotros' y 'ellos' y seguimos empeñados en buscar un 'ellos', "preferiblemente el extranjero de toda la vida, inconfundible e incurablemente hostil, siempre útil de cara a reforzar identidades, trazar fronteras y levantar muros". Sin embargo, esta dicotomía histórica "no termina de encajar" con la "emergente 'situación cosmopolita". ¿Cuál es entonces la única respuesta posible? "La capacidad para dialogar", concluye Bauman tras citar de forma elogiosa al papa Francisco.
Garcés se reconoce "sorprendida" tanto por la llamada al diálogo ("¿de quién con quién?", se pregunta) como por la invocación de la figura del Papa. "Creo que es una llamada de socorro" de un Bauman que "intenta dibujar un escenario para la palabra compartida" porque sabe que "ya no hay soluciones parciales a ninguno de los problemas de nuestro tiempo". Es la advertencia final del pensador polaco: "Debemos prepararnos para un largo período que estará marcado por más preguntas que respuestas, y por más problemas que soluciones (...) Nos encontramos (más que nunca antes en la historia) en una situación de verdadera disyuntiva: o unimos nuestras manos o nos unimos a la comitiva fúnebre de nuestro propio entierro en una misma y colosal fosa común".

Los antidepresivos y la ceguera

Desde su plaza de profesor en Leeds (Inglaterra), Bauman habría podido lanzar una mirada complaciente al presente, después de haber vivido la invasión nazi de su país, la Segunda Guerra Mundial desde el frente, el antisemitismo y las purgas en la Polonia comunista. En cambio, su análisis en Retrotopía es rotundo: "Resulta practicamente inevitable que respiremos una atmósfera de desasosiego, confusión y ansiedad y la vida sea cualquier cosa menos agradable, reconfortante y gratificante"
En este contexto, los cada vez más consumidos tranquilizantes y antidepresivos proporcionan alivio, pero también "contribuyen a cegar a los propios seres humanos ante la naturaleza real de su padecimiento, en vez de ayudar a erradicar las raíces mismas del problema".





martes, 9 de mayo de 2017

La conjura de los ignorantes

"La conjura de los ignorantes"

El otro día una querida compañera me envió una referencia de este libro, cuyo título recuerda a aquel grandioso del malogrado John Kennedy Tool. Refleja algo que hace mucho tiempo que pienso: la burocracia, la palabrería hueca de la programación y en ocasiones, de los "pedagogos", junto a muchas otras corrientes (entre las que ahora asistimos al baile de las "nuevas" teorías pedagógicas que llevan en danza más de un siglo, pero que se encuentran en plena eclosión en el solar patrio, por si el lector no se ha dado cuenta) , trabajan duro por acabar con la enseñanza de verdad, aquella que nace del corazón y busca llegar a otros corazones (qué bonito me ha quedado).



Alguna nota sobre este libro:

"Desde la reforma educativa del año 1990 los niveles de conocimiento de los alumnos caen en picado y el mal comportamiento en las aulas sube como la espuma. Entre los entusiastas de la famosa reforma hay quienes niegan sencillamente los hechos. Otros los reconocen, pero los atribuyen a causas externas: cambios sociales, presencia de inmigrantes y a lo reacios que son los profesores a las novedades."
 
En otros dos libros, Panfleto antipedagógico (2006, El lector Universal) y De la buena y la mala educación (2008, Los libros del lince), Ricardo Moreno Castillo demostró que ninguna de esas razones explican nuestro desastre educativo, y que éste es la lógica consecuencia de una errónea teoría que menoscaba la autoridad de los profesores, de un desprecio por el saber y de una jerga pseudocientífica muy utilizada por presuntos expertos en educación. 
 
En este nuevo libro Ricardo Moreno se centra en el lenguaje hueco de la pedagogía que domina en nuestro sistema educativo y ha vaciado la educación y la ha dejado en los huesos. A partir de una antología delirante de textos de «muy ilustres pedagogos» deja claro que la educación en España no está como está y se ha convertido en el primer problema de nuestro país por ninguna casualidad, sino porque es víctima de una conjura de ignorantes.

 

Recientemente el autor ha añadido un título a  su biblioteca, con un elocuente título: "Breve tratado sobre la estupidez humana". Aquí tenéis el enlace al mismo:

https://www.agapea.com/libros/Breve-tratado-sobre-la-estupidez-humana-9788417425210-i.htm

Cito del mismo: 

"A la estupidez, que no conoce límites, solo cabe combatirla, por muy desigual que resulte la lucha y mucha sea la pereza que nos venza. Es preciso sacudírsela permanentemente para no tener que deplorar males mayores, porque es más dañina que la maldad. Este breve tratado sobre la estupidez humana va dirigido contra los idiotas, tontos y necios que nos rodean, y contra las ideologías que contribuyen poderosamente cada día a incrementar sus filas y fomentar la estupidez: son jaulas de las que no se puede salir, que impiden pensar, discurrir, dudar y razonar. Los inteligentes tienen ideas, cambian de ideas, incluso argumentan por qué cambian de criterio; los tontos, en cambio, se esconden tras una ideología y así, cómodamente, resuelven su carencia de ideas propias. En eso consiste lo que hoy se denomina políticamente correcto: sostener lo que dice todo el mundo para no crearse problemas con los demás. La estupidez es amnésica, y propicia lo intelectualmente fácil, lo personal-mente cómodo, lo socialmente inútil."


Y aprovechando que el Valdeginate pasa por mi pueblo (bueno, quiero decir por el de mi mujer), añado este artículo sobre el acoso que año tras año siguen sufriendo las Humanidades:

¿La Literatura en peligro?

Entre Maestros, la película

"Una experiencia educativa sin precedentes"